martes, 11 de diciembre de 2007

"BOICOT ENTRE COMPATRIOTAS"

Quiero expresar mi pensamiento respecto de lo que se esta hablando en los últimos días en los noticieros radiales y televisivos y tiene que ver con las aumentos constantes que se vienen registrando en los bienes de consumo, primero vimos como las organizaciones de defensa del consumidor de capital federal y muchos ciudadanos porteños le declararon la guerra al tomate, absteniéndose de comprarlo debido a su excesivo precio: lo que se conoció como “el boicot al tomate”, pasaron los días, el kilogramo de tomate disminuyo y los porteños se vanagloriaban a si mismos, ya que veían que ”el poder del pueblo” había sido eficaz y había producido su efecto. Por estos días, se escucha hablar de que se viene un nuevo boicot: a la papa y el zapallo.
Ahora bien, yo me pregunto: ¿son las verduras los únicos bienes de consumo que han aumentado en forma progresiva en la Argentina de los últimos meses? La respuesta es obvia, por qué entonces, de la misma forma que hicieron caer el precio del tomate, (¡oh casualidad, que el tomate se cultive en la región del NOA!) no se ve que se utilice la misma metodología en contra de los aumentos registrados en productos de empresas tales como: Coca-Cola, Telecom o Mac Donald´s, por citar solo algunos ejemplos, y debo destacar que no represento ningún interés en particular, simplemente lo que quiero señalar es la hipocresía de algunos sectores de la sociedad del centro del país, mi percepción es que para ellos (e incluso también para algunos de mis conciudadanos) es pecado si le aumentan un kilo de verdura, pero si ocurre lo mismo con una botella de gaseosa, una tarjeta para hablar por telefono celular, o la famosa “cajita feliz” los aumentos de precios son legítimos y por ende deben ser pagados sin protesto.
Creo que en las causas de estos hechos encontramos una conjunción de factores, por ejemplo, en primer lugar esta el poder a nivel mundial que tienen las empresas multinacionales que manejan la economía de países periféricos como el nuestro, por otro lado esta la actitud del argentino común penetrado en su psiquis por algunas ideas de la posmodernidad, como por ejemplo el consumismo desenfrenado. También veo una falta de unidad nacional (bueno... si es que alguna vez la hubo) de defender lo que producimos en nuestro territorio, sin importar si la producción pertenece a Bs. As., Santa Fe o Jujuy, falta esa igualdad de trato hacia las provincias que no componen el centro del país, los conceptos plasmados en la Constitución Nacional de: Nación, Federalismo...¿van a ser siempre términos elegantes que decoran nuestra Carta Magna o en algún momento llegaran a convertirse en un estilo de vida del cual todos los argentinos podamos sentirnos orgullosos?

Articulo de fecha: 23/10/2007.

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